“NIHIL… {LA NADA}” -MEMORIA PRAETERITI

      Aquí podréis encontrar MEMORIA PRAETERITI {NIHIL -LA NADA-} Espero y deseo que os agrade, así como continuar la historia de Alexia, la cual os sorprenderá… Dejad que el Tiempo y el Espacio os muestren su Poder -LVIT- “NIHIL… {LA NADA}” -MEMORIA PRAETERITI- capítulo I   “NIHIL… {LA NADA}” -MEMORIA PRAETERITI- capítulo II   “NIHIL… {LA NADA}” -MEMORIA PRAETERITI- capítulo III   “NIHIL… {LA NADA}” -MEMORIA PRAETERITI- capítulo IV   “NIHIL… {LA NADA}” -MEMORIA PRAETERITI- capítulo V...

“NIHIL… {LA NADA}” -MEMORIA PRAETERITI- capítulo V

    V                 “El viento golpea fuertemente contra las paredes y los truenos le hacen de acompañante, creándose así un panorama desolador. Se inicia una tormenta muy fuerte, tanto, que en poco tiempo comienza a inundarse el jardín. Mi madre sigue en cama. Me tumbo a su lado y le acaricio el pelo. Siento su cuerpo débil, sin fuerzas y su respiración es entrecortada.               -Mamá, ¿quieres agua?             -No, hija.             -Deberías beber un poco. Aunque no te apetezca, lo necesitas. Anda, hazlo por mí, sólo un poco.             -No, Alexia, no te enfades, pero no me apetece nada, ni agua.             -De acuerdo, no insisto, pero la dejo aquí para que bebas cuando te apetezca. Puede que ahora no quieras, pero tendrás que beber algo en algún momento.                         Sus labios están cortados y su tez sigue pálida. Estoy muy preocupada tanto por su salud física como mental.               -Te voy a preparar un suero y te lo tomarás, no acepto una negativa. ¿De acuerdo?             -De acuerdo. ¿Sabes Alexia? Siento como si mi cuerpo se estuviera muriendo, como si mis células se estuvieran secando por dentro, pero no tengo sed. ¿Cuánto tiempo crees que me queda?             -No lo sé, pero espero que mejores. No puedes dejarnos. Eres fuerte, yo sé que lo eres, pero la mente y las emociones te debilitan. No lo permitas mamá, no me abandones.               Me agarro a ella como si no quisiera despegarme de su cuerpo. Lo siento frío, busco su calor, pero es como si se estuviera apagando. ¿Se estará muriendo? No...

“NIHIL… {LA NADA}” -MEMORIA PRAETERITI- capítulo IV

IV             “Nos despierta el ruido de los golpes que la higuera da contra mi ventana. Intenta mantenerse en pie pero el viento la golpea por ambos lados. Nunca había visto cosa igual. El cielo ya no es gris. Ahora es de un color azul intenso y los rayos le procuran unos destellos dignos de temer. Varios árboles en el horizonte son alcanzados por esos destellos, estallando en fuego. La escena es dantesca. Menos mal que vemos llegar a mi padre. Bajamos sin hacer mucho ruido. No queremos despertar a las bestias que duermen intensamente después del atracón de comida. Se estaba mucho mejor sin su presencia. Mi padre entra con cara de gran preocupación y nos la contagia a nosotras.               -¿Cómo ha ido Brad?             -No sé cómo contaros lo que he visto. Me supera incluso a mí mismo.               Mi padre se sienta en la butaca y se pone las manos sobre la cabeza, hasta bajarlas a la cara. Silver hace lo mismo, tumbarse y agachar la cabeza.               -¿Pero qué pasa cariño? Cuéntanos ¿Has podido hablar con Damián?             -Por suerte he llegado a tiempo, antes de que falleciera.             -¿Qué? –gritamos las dos, tapándonos la boca seguidamente para no despertar a los beodos.             -Pues que Damián ha pasado a mejor vida y me temo que lo mismo le va a ocurrir a Silver.             -¿Y eso por qué? –pregunta mi madre.             -Cuando he llegado a la propiedad de Alejandro del Real, parecía más un cementerio que unos terrenos de ganado. Habían apilados decenas de cuerpos de varios animales de...

“NIHIL… {LA NADA}” -MEMORIA PRAETERITI- capítulo III

      III                 “A la mañana siguiente del accidente de mi padre en la carretera, voy a su habitación y me quedo a su lado, mientras mi madre va a entrar las provisiones en casa. Silver parece algo raro. No se ha separado de mi padre. No quiere ni comer. Le suele pasar cuando alguna vez nos hemos puesto muy enfermos, pero le noto diferente, decaído. Llaman a la puerta. Son mis tíos, Tom y Agnes. Dicen tener miedo y no quieren estar solos. Mi madre, a quien conozco perfectamente, no le hace mucha gracia la nueva visita. No tiene buena relación con ellos, pero les invita a pasar. Mi tía no para de hablar. No tienen hijos porque no pueden. Lo han intentado en múltiples ocasiones, pero no hay manera.               -¿Dónde está mi hermano?             -Está arriba, en su habitación. Está descansando. Es mejor que no se le moleste…               Mi madre se queda con la palabra en la boca, porque mi tío, como siempre hace, la ignora y se va escaleras arriba. Mi madre muestra una profunda exhalación como de impotencia. Mi madre acompaña a tía Agnes al salón y la invita a sentarse. Comienzan a hablar de lo que está ocurriendo:               -¿Ya sabes que tu hermana Anne está en un hospital?             -¿Qué? ¿Cómo lo sabes?             -Llamó Tom ayer por la mañana porque había visto por la tele lo del gran maremoto que estaba sacudiendo la zona de Nueva Zelanda, la cual había desaparecido en su totalidad y había llegado a...

“POLO…”

        “Suen & Polo, el 23 de abril de 2016”    Desde el momento en que recibí mi primer libro publicado supe que debía utilizarlo para ayudar. Inicié el Proyecto Solidario Gift y para mí ha sido increíble el conocer a personas que dedican su tiempo en pro de ayudar a quienes lo necesitan.  A principios de este año 2016 contacté con una persona de la asociación Galgos 112 y en el día internacional del Libro, el 23 de abril, estuve con ellos. Allí conocí a Polo, un precioso galgo blanco que era, valga la redundancia, el blanco de todas las miradas de los transeúntes. Un perro que, sin pretenderlo, era el protagonista. Me acerqué a él para conocer su historia pues, además de su belleza, era igual de visible la marca situada en su cuello. La persona que decidió darle una oportunidad y una familia me explicó su caso.  Polo fue encontrado en una localidad de la provincia de Sevilla, vagando por las calles, ensangrentado y herido. Había sido ahorcado y dejado a su suerte, una suerte que quiso que la soga se rompiera antes de que el cánido diera su último aliento de vida. Alguien se apiadó del malherido animal y lo recogió. Galgos 112 supo del caso y se hicieron cargo de Polo. Os voy a mostrar imágenes de él y espero y deseo que estos sucesos salgan a la luz y que quienes infrinjan tales acciones reciban por parte de la Justicia el peso de la Ley.  Así es como los animales deberían vivir, felices y...