Sábado, 13 de Enero de 2018

 

En el año 2010 me inicié como escritora. En 2011 publiqué mi primera novela. En 2012 creé mi primer blog…

 El ser escritora novel mediante autoedición, sin ayuda alguna, ha supuesto una decepción al ver que no importa si registras tu obra en Cultura, ya que si tienes algún problema debe ser el autor el que luche por su obra, el que ponga el dinero, el tiempo y la preocupación. El blog es el conocido como Visionerwriter. Al margen de lo descrito, lo más caótico han sido las redes sociales, en especial Twitter y Facebook, más la primera que la segunda. 

Twitter es una red social peligrosa en el que te expones a nivel mundial sin saber quién te está leyendo y siguiendo, pues muchos perfiles son falsos. Es una red en la que puedes leer todo tipo de comentarios y perderte en todos ellos. Es una red en la que te censuran por mostrar canciones nada agresivas, por mostrar la Verdad, por defender causas humanitarias, claro está que eso no ocurrirá si eres alguien famoso o con muchos seguidores. Mi cuenta de Twitter @SuenKGift fue suspendida el día 18 de diciembre de 2017 por la tarde. No me dieron explicaciones claras de porqué la red social había decidido suspender la cuenta y lo más alarmante fue que la mía no fue la única. Yo no lo sabía entonces cuando escribí mi entrada “La Censura”… 

“LA CENSURA, THE CENSORSHIP, LA CENSURE, الرقابة, Η ΑΠΟΚΑΤΑΣΤΑΣΗ, צנזורה…”

 

Muchas cuentas fueron suspendidas, cuentas que defendían el proceso independentista catalán. Desde entonces, a pesar de que dije que no volvería a Twitter (lo hice al leer los tweets de aquellos que piensan como yo y creen en luchar por La Verdad, aquellos a los que me gustaba seguir y que ahora echaré de menos), los problemas en la red social Twitter han ido a más. Tanto la cuenta anterior que fue suspendida en diciembre como la cuenta nueva que abrí 2 días después del cierre de la primera habían sido falseadas. Es decir, Twitter no solo es una red que puede acceder a todos tus datos y a todo aquello que publicas aunque sea de manera privada sino que permite que tu cuenta sea manipulada falsamente, censura lo que no le interesa y te elimina sin justificación concreta alguna, por no hablar de que no responde al usuario ante una queja, no en mi caso. Nunca contestó a mis solicitudes. En fin, viendo lo que se mueve y lo que ocurre creo que soy afortunada de no entrar más en esa red social.

Facebook hace tiempo que no lo utilizo y lo tengo cerrado. 

La cuestión es… Activistas son detenidos en zonas del mundo por defender la Libertad de Expresión, ciudadanos son censurados y condenados por usar su Libertad de Expresión, las redes sociales se lucran del tiempo y derechos de imagen, entre otras cosas, de quienes las utilizan. Actualmente, entrar en una red social supone el pasar horas y horas comprobando lo que se publica, revisando quién te sigue y cuantos me gustas tiene tu perfil… Una completa locura… No tenemos tiempo para quienes están cerca de nosotros, incluso ni para nuestras necesidades de relax, esperando ser el centro de atención y el agrado de perfiles de amistades virtuales, algunas conocidas, otras anónimas, la mayoría falsas…

Este nuevo año lo inicio liberándome de todas estas esclavitudes que nada bueno aportan más que el creer que puedes importar a alguien que ni tan siquiera te toca.

 

No podemos alcanzar la Iluminación, si antes no hemos alcanzado la Razón.

No podemos alcanzar la Razón, si antes no hemos alcanzado el Corazón.

De eso se trata, de ser Corazones con Razón e Iluminación…