El viaje se inicia en carreteras poco transitables. No utilizan vehículo industrial alguno. No. Sus piernas les transportan a través de árboles tan grandes que parecen querer resguardarles del cielo, como si les ocultaran entre los mismos. Se encuentran con varios lugareños, pero se pueden contar con los dedos de las manos. El olor a naturaleza es tan inmenso que parecen estar en otra parte del planeta, en una parte alejada de tanta contaminación acústica y visual, además de tóxica. Después de casi una hora caminando, algo que Cuba ya les había avisado, y los tacones no podían formar parte del Camino, llegan hasta una especie de casa en el árbol. Sí, la mujer a la que Cuba quiere presentar a sus amigas vive tan alejada de la civilización actual que se mimetiza con la naturaleza misma. Incluso sus ropajes son creados a base de materias vegetales (varias hojas grandes, con lianas y un par de telas creadas por la misma modista componen el vestuario de la mujer que se acerca a los 4 personajes).

“Hola mamá Kalima”, dice Cuba. “Hola Cuba” “Te presento a 3 mujeres que conforman mi vida: Nit, mi alma gemela, Mirror, mi compañera de baile, y Liberty, mi alma libre” Ante esta última aclaración la mujer se acerca a la joven y le toca los cabellos. Liberty se siente sorprendida. La mujer se queda así durante casi un minuto. Nadie de los 4 visitantes dice palabra alguna. “Tus cabellos hablan mucho de ti querida” Liberty se sorprende mucho más. “Sí, toda materia que compone vuestro cuerpo físico es un orador de vuestro estado tanto emocional como no emocional. Toda célula es inteligente. La civilización actual cree ser evolucionada pero va cada vez más a la propia deriva. Todo aquello que conforma parte de su Ser está siendo tecnológicamente modificado y ellos creen que es Evolución. Llegará el día en que sus descendientes ya no puedan retornar al inicio. No digo que no puedan estar, sino que serán como máquinas con corazón frío.” 

Los 4 amigos escuchan las palabras de Kalima con gran atención. Después de la explicación la mujer les invita a entrar no dentro de su casa del árbol sino en lo que parece ser una especie de santuario que la mujer posee en las cercanías de la misma. “No suele entrar casi nadie en mi hogar. No os sintáis molestos por ello. Es parte de mis artes con la naturaleza. Mi hogar está completamente unido a la Madre Naturaleza y si no estáis lo suficientemente preparados para soportar las energías que en ella habitan podéis llegar a sufrir graves molestias. ¿Verdad que sí Cuba?” “Muy cierto amiga” A pesar de la diferencia de edad Cuba y Kalima hablan como si no la hubiera. Y lo cierto es que la mujer de largo cabello oscuro y rizado parece tener mucha más edad de la que aparenta pero en la forma de hablar. Liberty piensa en esto, piensa en lo que percibe de la mujer que momentos antes le acariciaba con intensidad el cabello y entonces la mujer le responde como si pudiera leer el pensamiento de la joven… “Sí querida, soy muy anciana, mucho más de lo que aparento, pero mis artes naturales, como antes he indicado, me permiten mantenerme muy sana, que no joven. No es lo mismo. Eso es algo que la Humanidad no entiende. No quieren cumplir años pero eso es imposible. El tiempo debe darse. Bien distinto es saber combatir contra las agresiones del mismo.”

Liberty se extraña de que alguien que vive en la más completa soledad en el corazón de los bosques que albergan el río Mississipi pueda hablar tan inteligentemente, como si de una persona muy culta de ciudad se tratara. “La inteligencia o cierta inteligencia, como queráis entenderlo, no la ofrecen los libros ni esos edificios que dicen enseñar, sino aquello que te rodea y que te permite mimetizarte con el mismo. Aunque no lo parezca, yo viajo mucho…” Nit está tan embelesada con el santuario y con el lugar que apenas habla. Solo hace que mover la cabeza de un lado a otro y de maravillarse de lo que ve. Y es que el lugar es tan increíble que las horas que pasan allí no se hacen nada molestas. Después de pasar mucho rato conversando con Kalima y de hacer ciertas preguntas los 4 visitantes retornan al lugar de origen. Mirror hablaba bastante con Cuba y Nit con Kalima. Liberty prefirió observar los símbolos que habían en el lugar. Sí, Nit empezó sin apenas hablar y acabó siendo la que más hablaba, y Liberty que fue la que empezó hablando fue la que terminó callando, algo bastante raro en ella. 

Caminar entre los árboles y la luna avisándoles de su salida se hace bastante mágico para ellos. No desean que la noche les atrape, no a pesar de que sean bastante nocturnos, pues hay ciertos lugares que una vez a oscuras no son muy agradables. Puedes encontrarte todo tipo de sorpresas. Por fin llegan a la residencia colonial. La cama, a pesar del viaje tan activo que han tenido, no es lo que más desean ahora. No. Tienes tantas cosas de las que charlar que se tumban sobre una gran sofá, todos ellos unidos, tocando piel con piel. ¿Dónde está el problema? Cuando hay Amor, Afecto, Aprecio, no hay Fallo alguno en ello. No sienten ni celos, ni posesiones, ni ambiciones. Todo lo que necesitan lo tienen en ellos mismos. Todo lo demás es superficial. Podrían estar en la más absoluta Nada, sin muebles, sin cobijo, y el sólo tenerse entre ellos les valdría para ser Felices. 

Y así, charlando y charlando, tomando unas copas de vino, con la luna de testigo, riendo y comentando lo maravillosa que es Kalima van entrando en el Mundo de los Sueños.

Y soñando, soñando, inician otro viaje en un Mundo ilimitado de sensaciones y emociones. La cuestión es Vivir…

“Para el Mundo de los Sueños de Liberty”