Sábado 16 de junio de 2018

 

Son las 9’56 horas en el Planeta Tierra. Cada vez que salgo de Twitter es como si una especie de velo que no me dejaba ver desapareciera y vuelvo a sentirme bien, aquello de la “Liberación”… He entendido que no necesito las redes sociales para poder Expresar. Quizás ellas me permitan llegar más lejos pero creo que si alguien necesita leer lo que yo escribo o si es necesario que mi Mensaje llegue, llegará… Las redes sociales son como una especie de falsa “Casa de Chocolate” al igual que en la historia de “Hansel y Gretel”. Las redes sociales se muestran apetecibles, dulces, interesantes, golosas, atrayentes… Te muestran algo que Tú deseas enormemente, y más cuando andas perdid@

Eso es lo que son las redes sociales. Al igual que cuando antiguamente existían (y aún existen, pero actualizadas…) las conocidas como “Trotaconventos” o “Alcahuetas”, mujeres que se mostraban amigas o cercanas pero para lo único que servían era para satisfacer su ambiciosa curiosidad que luego utilizaban para criticar y destrozar a aquellas Almas que les habían confiado sus secretos. He dicho mucha veces que no volvería a Twitter y luego volvía. No lo hacía por mí. Nunca he buscado el interés propio (un poco sí, vamos a ser sinceros, quien no desea ser escuchado y atendido, pero ha sido mayor el deseo de ayudar). Me adentré en un Mundo desconocido para mí, con unas reglas, normas y modos que yo no sabía manejar. Sólo me guiaba por mi Corazón, por mis emociones, por querer ayudar, y me equivoqué, o quizás no. 

 

“Lo hecho, hecho está… Alea Jacta Est”

 

Sin embargo, nunca camino por casualidad. Todo tiene un porqué en este juego llamado “Vida”. Durante todo este tiempo he visto que aquello que yo escribía, manifestaba y aportaba creó una semilla en los demás, igual que los demás la crearon en mí. 

 

“En este Juego llamado Vida todos venimos a confesarnos”

 

Ahora siento una Gran Paz. Eso no quiere decir que no hayan turbulencias pues, en un Mundo tan caótico y vibracional como en el que vivimos, es muy difícil no sucumbir a estados variables de imprevistos. Pero tengo ya muy claro que las redes sociales no me aportan Equilibrio alguno, no al menos las que yo tenía activadas. Han sido muchas horas de esfuerzo, de olvidarme de mí misma y de mi Mundo para intentar aportar algo. Nunca tuve intención alguna de hacer daño. Lo siento mucho si así ha sido. No ha sido fácil, nada fácil. He estado en una especie de “Limbo” del cual tengo muy claro que debo salir y debo hacerlo sola, es mi responsabilidad. 

Dije que haría “Chas” y desaparecería, pero me es imposible “No Expresar”. Y no necesito las redes. No necesito que los demás me escuchen. Es mucho mejor hablar con una misma. Nadie te cuestiona, ni te critica, ni te juzga y sin embargo tú te conoces, te escuchas, te aceptas. Lo mejor sería que alguien compartiera contigo esa “Filosofía” pero debe ser algo “Libre”, algo “Deseado”, no “Impuesto”. Ya dije que soy una “Verdad pensante” y es que si yo no fuera “Una Verdad”, entonces, ¿para qué Vivir? Incluso aquellos que se autoengañan son Verdades, pues muestran un “Fallo” o un “Ejercicio a Resolver”

-Hänsel, no te quedes rezagado mirando atrás, ¡atención y piernas vivas! – Es que miro el gatito blanco, que desde el tejado me está diciendo adiós -respondió el niño. Y replicó la mujer: – Tonto, no es el gato, sino el sol de la mañana, que se refleja en la chimenea. Pero lo que estaba haciendo Hänsel no era mirar el gato, sino ir echando blancas piedrecitas, que sacaba del bolsillo, a lo largo del camino. (Hansel y Gretel, Los Hermanos Grimm)