A las Almas Buenas las ves,

a las Oscuras no,

pues se esconden como Lobos con piel de cordero.

XXV/III/MMXIII

“KUWANYAUMA”





INSPIRATION

I

            Hemos cruzado un umbral que separa la Civilización que conocemos, con un mundo que parece haberse congelado en el tiempo. El aire que se respira, aunque caliente, es limpio y casi no cuesta de entrar en mis pulmones. Incluso el Sol parece brillar de distinta intensidad, como menos agresivo. La impresión es de haber cruzado otra Dimensión dentro del Planeta. Desde que abandonáramos El Mundo moderno, no he dejado de fijarme en el extraño hombre que nos conduce hacia una nueva vida alejada del estrés de la ciudad y del peligro que se está sucediendo en la actualidad, incluyendo el hecho de que huimos porque estamos en peligro. Es una sensación algo excitante, diría yo. Creo que el haber sufrido tantas emociones, más malas que buenas, me ha hecho una adicta a la adrenalina emocional y no puedo evitar sentirme algo satisfecha por el interés que han volcado en mí tanto La Familia Davis como La Familia Kamali. Me hubiera gustado que Tim nos hubiera acompañado pero entonces La Urbanización hubiera quedado expuesta a los peligros que anteriormente he citado. Cloe estará mucho más segura teniéndolo a él como vigilante de seguridad. Espero que no ocurra lo mismo que con el fallecido Lorenzo, alguien a quien no puedo olvidar porque dio su vida por mí y por Catherine. Nunca le pregunté si tenía familia, nunca mantuve una conversación lo suficientemente profunda como para que él antepusiera la vida ajena a la suya propia. En fin, aquí estamos, yoJackCatherine DavisLa Familia KamaliBastet, y mis queridas LilaDundraBastet parece conocerse perfectamente el camino y sus compañeras perrunas la siguen allá donde ella va. Es increíble la magnificencia y el porte de esa gata. Ella se da cuenta de que estoy fijándome en ella y me muestra una de sus miradas gatunas interesantes. Yo, con el pensamiento, le transmito mi más sincero agradecimiento por haberme salvado en repetidas ocasiones. Al igual que con Lorenzo, son Almas a las que debo agradecer el que yo ahora esté en este recóndito paraje de una zona de Arizona. El paisaje, al igual que el clima, es muy diferente de la gran ciudad. Llevamos mucho rato caminando junto al hombre de aspecto antiguo. Me pregunto cuánto falta para llegar al lugar que hemos de ir y por fin, después de cruzar un pasadizo envuelto de rocas rojizas, alcanzamos lo que parece ser un Poblado de piedra con el mismo color que las que asomaban en el pasadizo. Varias mujeres dejan de hacer lo que tienen entre manos para fijar su mirada en nosotros. El hombre que nos ha conducido hasta este alejado paraje del Planeta, lleva los burros hasta una zona apartada y los animales beben del agua que hay en lo que parece ser un pozo. Una de las mujeres ayuda a nuestro extraño guía a descargar el equipaje que transportan los burros y Estefanía me dice de ir hacia una de las entradas de las casas.

            Casas de aspecto totalmente diferente al que conozco. Tienen varias escalas de altura y una gran escalera ayuda a alcanzar los diferentes pisos. Entramos en el interior y una mujer anciana saluda a La Familia Kamali. Inician una conversación entre ellas, y yo y Catherine nos miramos como queriendo descubrir a donde nos han llevado. Estefanía se me acerca, me coge de la mano y me conduce hasta La Anciana. Ésta me mira, me coge también de la mano, primero la derecha, luego la izquierda y me coloca su mano en la frente. Cierra los ojos y después de unos segundos, realiza una serie de gestos en sentido afirmativo y denoto una gran sonrisa en las caras de La Familia Kamali, en especial en la cara de mi amiga. La Anciana es tremendamente interesante. Cuando ha puesto su mano en mi frente he tenido una especie de visión. He visualizado el Poblado que vi en mi sueño de hace un día, cuando aquel niño gritó al descubrirme escondida. El mismo Poblado y la misma gente. 

-¿Lo has visto, verdad? –me pregunta la interesante mujer.

-¿Ver? –contesto yo, intentando no olvidar lo visionado. 

-Sí –contesta ella.

-Bueno, cuando me ha puesto su mano sobre la frente, he tenido una especie de recuerdo.

-Es elPoblado de mis antepasados, hace mucho ya. El niño que te descubre es mi tatarabuelo y el hombre que te despierta es su padre. Ellos han querido que les vieras antes de que yo te enseñara parte de tu Destino

            La Anciana coloca algo de tierra sobre las palmas de mi mano y realiza unos toques suaves con varias plumas de diferentes colores. Luego hace lo mismo pero sobre mis hombros y mi cabeza. 

            -Ahora no debes temer más, pues ellos, junto con otros como ellos, que más adelante conocerás, te guiarán y te protegerán. Aquí estás a salvo, de momento…

            Y se va junto con La Familia KamaliJack. Nos quedamos Catheriney yo en el interior. La mujer que ha ayudado con el equipaje se nos acerca y nos da lo que parece ser comida. Después de la caminata que nos hemos dado hasta alcanzar este lugar, no vamos a despreciar ningún alimento. Catherineaprovecha que la mujer sale de la sala y me hace una pregunta.

            -¿Has entendido lo que te decía la mujer?

            -Sí.

            Catherine muestra cara de asombro…

            -¿Tú no? –le pregunto.

            -¡Qué va! Pero si hablaba en otra lengua o idioma…

            Entonces recuerdo que ya hablé con La Familia Kamali en lengua Hopi y se lo comento a Catherine.

-Bueno, es que hay muchas cosas que estoy descubriendo y una de ellas es que entiendo el idioma en el que hablan. 

            -Ah…pues mucho mejor, así podrás traducirme lo que te digan.

            Salimos a reunirnos con el resto de personas. Todas las mujeres y niños del Poblado me miran como extasiados y apenas veo hombres. Le pregunto a Estefanía sobre esto y me dice que son muy pocos los hombres Hopi que quedan, ya que muchos de ellos se han extendido por El Planeta para encontrar a las Almas Puras.

            -¿Almas Puras, dices? –pregunto yo.

            -Sí, son personas que no saben que tienen antepasados Hopi, personas que en su sangre y en su ADN perdura la fuerza de nuestro Poblado. También pertenecen a otras tribus americanas o del resto del Planeta, tribus con un gran Poder Espiritual y que tienen una misión que cumplir. Muchas de esas personas lo ignoran, muchas de ellas no quieren reconocerlo pero al menos conseguimos que las pocas que aceptan nuestro designio, trabajen conjuntamente con nosotros. Y se les llaman Almas Purasporque sin conocer su origen, desempeñan su vida en pro de ayudar al más necesitado, incluso, al resto de Seres vivos del Planeta, sin esperar nada a cambio. Quedan muy pocas personas así en el mundo, pero las hay, y nuestros hombres han realizado un viaje en busca de ellas. Algunas son voluntarios sociales, otras son colaboradores de ONGcientíficosamas de casay otros simplemente realizan tareas altruistassin recibir remuneración económica alguna. 

            Al decir lo de amas de casa, me ha venido a la mente Catherine y su labor altruista hacia los demás. 

            -Nosotros no creemos en el enriquecimiento propio, sino en permitir que el Cosmos se movilice, en compartir, en que no existan carencias ni falta de recursos. Aquí todo es de todos y no existe la propiedad. Cuando alguien necesita ayuda, todos nos volcamos en que la reciba. Piensa que somos una tribu, una familia. Si uno falla, será una derrota de todos.

            Entiendo lo que mi amiga me quiere explicar y además le tengo que dar la razón. Una de las principales causas de la Gran Crisis de principios del s. XXIfue el enorme egoísmo, llevado hasta el individualismo más extremo, aunque también hubieron muchas personas que lucharon por la unidad. Se acerca una joven a nosotras, una mujer de aspecto característico. Su peinado consiste en dos grandes círculos situados a ambos lado de su cabeza con forma extravagante. También viste una especie de vestido que deja al descubierto sus brazos. Se me acerca, me mira y acerca su dedo índice hacia mi piel, no sin dejar de mirarme. Al ver que yo no me niego, desliza suavemente la yema de su dedo sobre mi brazo y se ríe. Yo me río también con ella, pues me ha hecho cosquillas.

            –“Mariposa de hermosas alas”.

            -¿Perdona? –digo yo.

            –“Mariposa de hermosas alas, Mariposa de hermosas alas”