La Humanidad actual es una enorme granja de seres vivos usados para el engaño. Sí, los humanos, ellos que tan inteligentes se creen como especie, viven dentro de un Sistema que les obliga a vivir en cárceles denominadas ciudades, las cuales están creadas para controlar y someter a sus esclavos. Y les abastecen con aquellos modelos de información y de elaboración necesarios para que sigan siendo esclavos. Como ya expliqué en una entrada anterior, existen grupos que poseen el control sobre el resto y luchan entre ellos por no ser controlados por los que son como ellos, pero a la vez intentan engrandecer más su imperio, con lo cual existen las denominadas “Guerras de poder”, las cuales, por supuesto, pagamos los “esclavos”, y muy de acuerdo en ello, porque a la vista está que revoluciones y golpes de estado los han habido durante décadas, y sin embargo nada cambia. Así pues, aceptamos la “esclavitud” como comodín del público.

Sí, tantas universidades, tantas horas lectivas, pero seguimos siendo “idiotas nivel Dios”. Porque aceptamos pagar altos impuestos para un Sistema que sólo sabe crear iconos falsos, cuales “Flautistas de Hamelín”, que sirven para atraer a las masas. La mayoría de esos esclavos desean ser aceptados, de ahí la existencia de religiones y sectas, lugares de reunión que se usan para eludir la independencia o soledad. Los humanos no cuestionan y cuando siguen a un líder esperan que sea el líder el que les libere de sus males, cuando todo depende de esta Humanidad que mira hacia otro lado cuando realmente les muestras la verdad.

Por ejemplo, ¿sabéis por qué interesan tanto las redes sociales? Para que los esclavos faciliten el trabajo de la manera más rápida y más económica a los que ganan dinero con aquello que la gente sube a las redes sociales, sin estos obtener ganancia alguna por ello, y para que las empresas, como los medios de comunicación y publicidad, corporaciones médicas y partidos políticos puedan así obtener beneficio.

Sí, todos esos millones de usuarios que suben imágenes, vídeos, ideas y viajes que realizan, a las redes sociales lo hacen de manera gratuita, como cuando hay un suceso trágico de algún tipo de accidente o catástrofe medioambiental. Eso es fantástico para las cientos de empresas del medio audiovisual y publicitario para no tener que contratar personal al que tengan que pagar una nómina porque ya estamos el resto de idiotas esclavos subiendo material inédito o exclusivo, de manera gratuita, a unas redes sociales de personas multimillonarias que viven en el más absoluto lujo y con privilegios exclusivos porque en el fondo estas redes sociales son creadas para eso, para usar a la humanidad como ratas que siguen a uno o varios “Flautistas de Hamelín”.

Apenas se cuestiona, o si se hace se es censurado o ignorado, el papel que muchas fundaciones y organizaciones, que dicen ser sin ánimo de lucro, realizan, usando para ello iconos de famosos o de personas que dicen sufrir cierto trastorno o trauma.

Por ejemplo, Malala, aquella niña que recibió un disparo por defender su derecho a estudiar, ya tiene una fundación que le otorga unos beneficios muy lucrativos y realiza conferencias y visitas, mientras miles de niños y niñas siguen sufriendo aquello por lo que ella luchó y sufrió. Es decir, se maquilla la Verdad.

O como la niña actriz como yo la llamo, Greta Thunberg, la cual es hija de personas que no sufren la tragedia de tener que trabajar todos los meses de manera esclava para luego no llegar a fin de mes. Una niña que nada está cambiando con respecto al clima y al planeta y que sólo sabe posar, y hablar acerca de lo que es la Verdad, pero sin poseer la propiedad sobre esa Verdad, es decir, sólo repite aquello que es crítico, crea movimientos entre masas de personas jóvenes que parecen sacadas de un culto de algún tipo de secta que dice querer cambiar el Mundo, cuando la propiedad de esa Verdad consiste en que ni con pancartas, ni con poses, ni con conferencias, ni con decir que no viaja en avión porque quiere evitar contaminar el planeta, va a evitar el deshielo de los casquetes polares, los movimientos telúricos, las explosiones magmáticas y un sinfín de Catástrofes medioambientales que son el resultado de la avaricia y desinterés de las mismas personas que están promoviendo a esta nueva Flautista de Hamelín.

Lo mismo que ocurre con el barco Open Arms, una ONG que tiene estrecha relación con el Vaticano, una congregación religiosa que tiene banca propia y que elude pagar impuestos por la propiedad, además de vivir de manera nada humilde y de no mostrar milagro alguno, pues nada han mejorado con respecto a lo que ellos profesan; otros que se creen con la propiedad de la Verdad sin ser esto cierto, pero que pueden hacer lo que hacen porque son parte de los que mecen la cuna. El barco Open Arms dice querer salvar vidas humanas, vidas de personas que son obligadas a migrar de sus países de origen gracias a esas mismas organizaciones que dicen ser sin ánimo de lucro y que dicen luchar por los derechos humanos, o incluso que lideran países denominados del primer mundo, cuando lo son por explotar y robar al resto de países. Todos estos que van de libertadores y de salvadores llevan siglos explotando las ricas tierras de esas personas que ahora deben migrar a Europa, pensando que allí vivirán mejor, cuando la única intención que existe con rescatar personas del mar mediterráneo es la de ofrecer una falsa imagen de activismo, además de crear una olla a presión en Europa, pues es de lógica que el ecosistema posee su propio equilibrio de la vida y, a mayor presión social, mayores tasas de desempleo y de criminalidad. Pero la Humanidad siempre eligiendo la esclavitud como comodín del público.

E incluso la creación de organizaciones y fundaciones que dicen defender los derechos humanos y animales, usando a famosas, famosas que viven en el lujo y que un día pueden posar en contra del uso de las pieles como otro día posar con modelos que sí usan textiles hechos con animales, o que son embajadoras de buena voluntad y realizan viajes con cierta exclusividad para hacerse la foto ante niños y familias desfavorecidas. Así es esta Falsa e Hipócrita Humanidad en la cual no existen los derechos humanos ni la Dignidad en la vida y en la muerte. A la vista está…

Y así pues, esta Humanidad, que elige el comodín de la idiotez como válido, sigue en su esclavitud diaria de permitir que unos vivan entre privilegios mientras el resto carecen de ellos.

Normal que la asignatura de Filosofía no sea apreciada. Porque es más beneficioso un esclavo idiota que un esclavo racional. Porque aquí todos somos esclavos, incluso los que creen que son los que controlan a los esclavos. Sí, ellos son los más esclavos, porque están tan pendientes de no perder su estatus de poder que no saben lo que es la verdadera “Libertad”.

Y vuestra idiotez os destruirá u os mostrará la Verdad de ello. Lo habréis de ver.
He dicho.