Martes 6 de agosto de 2019. Ayer empecé a escribir esta entrada, en una tarde de piscina, después de haber estado divagando, rato antes, acerca de la raza humana y de su increíble contribución al Planeta Tierra y al Ecosistema del mismo… Y nada, que he hallado más contribución negativa que positiva. Sí, la raza humana, se mire como se mire, incluso en su afán por crear un mundo tecnológico al margen de su misma raza, como si esa fuera la solución al problema, ya ves, más máquinas que nada aportan al Planeta en cuanto a equilibrio sobre la vida y la muerte. Porque… ¿qué es una máquina y quién la controla? Jugar a Dioses es lo que la Humanidad, en su afán por ser héroes o salvadores o emperadores o qué idiotez más de estos humanos que no hacen otra cosa que jugar a ver quién la tiene más grande, ahí, entre guerras y traiciones, como lo que yo defino de esta Raza humana, la cual, para mí, resumiéndola en su existencia, la definiría como una completa y absurda “Tragicomedia”. ¿Alguien ha pensado en qué contribuye una máquina al Planeta? Una máquina controlada por arrogantes y avariciosos humanos que gastan miles de millones en viajar fuera de un Planeta al que dan la espalda. Porque muchas fundaciones que dicen luchar por el planeta pero éste no es que muy bien esté. Y es que aquí, los que mecen la cuna, yo diría, ahora está muy preocupados en no perder, como ya dije en la entrada anterior, su “Falsa Libertad”. Pobres ellos… perder sus mansiones, castillos, coches de lujo, premios y condecoraciones que nada cambian…

Y van y nos cuelan una niña, ahí ella, la niña actriz, con sus poses y su cierta patología, como si aquí estuviéramos todos cuerdos… Estos humanos que se piensan que pueden hacer lo que les dé la gana porque llevan haciéndolo siglos y siglos y no Amén.

Sí. Intento entender a esta Humanidad tan presuntuosa, egoísta e idiota, no en su totalidad, pero rozándola, y no hay manera…

Tantos siglos y milenios… tantas guerras y revoluciones… y los humanos siguen siendo, como yo los llamo, los “Idiotas del Universo” (the Idiots of the Universe), que no “the Masters of the Universe”. ¿No os gusta? ¿No os sentís así? Pues vosotros veréis, pero nos está quedando un Planeta más rojo que azul… Y no os penséis que ni vuestra niña actriz, ni vuestras falsas y lucrativas fundaciones y organizaciones, así como vuestra búsqueda del control de la materia y de la no materia os va a salvar de aquello que habéis manipulado y ultrajado por activa y por pasiva.

Vosotros seguid con vuestras religiones, sectas, ideas, organizaciones, fundaciones, premios nobeles, líderes, famosos, influencers, científicos que parecen spoilers de una historia que no pueden determinar…

Y todo esto que escribo se resume en lo siguiente… (y haced el favor de no ser tan poco originales de usar algo que yo expongo como si fuera vuestro, porque la energía es universal pero las ideas son propias. Mejor es si se comparte pero con Dignidad, y yo no uso mi tiempo y espacio para que otros lo hagan suyo. Porque no lo permito. Diferente es que no se respete esto. Allá las consecuencias por ello)

“La raza humana, en su globalidad, no sigue las Leyes Universales de la Energía, es decir, no retroalimenta aquello que le otorga vida sino que lo destruye, y esto conlleva un desequilibrio dentro de los vectores de espacio tiempo universales.”

Sí, los humanos se creen que pueden comprarlo o controlarlo todo con dinero y con poder jerárquico… Y no, no funciona así el Universo en el que nos encontramos. Por desgracia el factor económico es muy fundamental en esta Sociedad, más incluso que el Planeta, porque a la vista está que muchos científicos y fundaciones que dicen luchar por el Planeta no han conseguido paliar los terribles y adversos sucesos medioambientales que están ocurriendo. Y todo por esos Pecados Capitales de los que en varias entradas he mencionado.

Sí analizamos la contribución de la raza humana con respecto al Ecosistema veremos que es negativa. Desde que un niño nace, éste sólo sirve para abastecerse de los recursos naturales pero apenas devuelve aquello que se le da, porque el proceso de la raza humana se centra en la producción de alimentos que abastecer a esa humanidad a base de la crianza y manutención, así como al sacrifico, de manera agresivamente intensiva. Y se piensan los humanos que eso no tiene consecuencias. Y no nos dejan salir de ahí. No. Tenemos que seguir dentro de este inútil rebaño que sólo sirve para pagar y pagar y trabajar y trabajar de manera ilógica para unos privilegiados que porque ellos lo dicen tenemos que someternos. Y es que en realidad, como ya he referido, la humanidad se ha convertido en una esclava no racional, porque entre religiones, tabúes, clases de educación que no educan en lo lógico, una humanidad que sólo sabe elegir o la izquierda o la derecha, el racismo o el fascismo, el feminismo o el movimiento gay… Ahí, venga tener que definirse en una condición o clase social, como si algo tan universal como el pensamiento tuviera límites. Y no hay manera oye, que hablas con la gente y parecen loros o repetidores de un pensamiento que parece habérseles incrustado en la mente. Y de ahí no salen…

Así que yo iré escribiendo por aquí, como quién tira una botella con un mensaje dentro a ver, a ver, si alguien que entienda lo que explico pueda ayudar a transmitir el mensaje de que la vida no tiene porqué ser una “Tragicomedia”.

Que la Vida es Belleza, no una ruleta rusa en un juego de idiotas que sólo hacen que girar el cargador de manera ilógica esperando que no les toque la bala que les reviente el cerebro vacío y hueco de esta Humanidad falta de empatía y de razonamiento puro.

Porque no sirve el defender una patria, una religión, una causa, si esto no se hace desde la igualdad, la libertad y la fraternidad de que aquí, todos, todos aquellos que conforman la vida en este planeta, tienen el derecho a vivir dignamente y a través de la retroalimentación de lo que otorga vida. Si usas el planeta debes devolverle aquello que te ofrece. El planeta no te aporta robots, no te aporta dinero, no te aporta fama. Te aporta alimentos, calor, refugio y paz.

Así pues, entended de una vez ya, pero ya, porque se os acaba el tiempo, que vuestros actos tienen consecuencias que ni todo vuestro poder ni vuestro dinero puede comprar o controlar.

Aquello que dais, recibiréis…

Amén