Lunes 19 de agosto de 2019

En pleno siglo XXI se producen materiales que no son biodegradables, en una Humanidad que juega al gato y al ratón con las grandes tecnologías, que dice haber llegado a otros planetas y satélites, y que está sustituyendo la Naturaleza por consumismo. Y la cuestión a esto es:

¿Por qué crear materiales que saturan el Planeta, si existen alternativas a ello y qué responsabilidad legal existe en ello?

Y la respuesta a ello, en su mayoría, tiene como resultado el negocio del petróleo y sus derivados. Sí, el negocio está muy por encima del Equilibrio natural de las Leyes de la Energía. Se mire por donde se mire, este Planeta ha sido vendido al negocio del oro negro.

Y, si analizamos mejor la humanidad actual con esa humanidad que vivía acorde al equilibrio del Ecosistema, podemos destacar que esos Pecados Capitales, que suelo mencionar tanto, son los artífices.

Sí. Esta Humanidad que dice ser evolucionada y respetuosa con el medioambiente, con famosos y famosas que abogan por una vida vegana y libre de contaminantes, eso sí, frente a un interés propio de una marca o falsa imagen, porque luego, si te interesas más por el tema puedes llegar a descubrir que no son tan respetuosos y respetuosas con lo que proclaman (normal cuando se vive en un completo #PinnocchiosWorld), destacando en ello que en un Planeta en el que el 90% de la población conforma, de una manera activa o pasiva a ese negocio con el oro negro, ya bien sea a través de los impuestos al Estado, ya bien sea a través de negocios financieros, ya bien sea a través del consumo, sólo el 10% restante de población puede decir que sí respetan el medioambiente.

Todo lo demás es incierto. Aquí, somos, en ese 90% de humanos que alimentan de manera pasiva o activa el negocio del oro negro, culpables.

Pero si, además de ello, además de entender qué ocurre con esta Humanidad, le añades el hecho de ofrecer ideas y alternativas, así como posibles soluciones al tema, te hallas ante lo siguiente:

“La Sociedad se basa en un Corrupto Contrato Social en el que las ideas son usurpadas a través de un filtro ajustado por aquellos que mecen la cuna. En resumen, yo diría, que esta Sociedad viene definida por una frase… Puta Vida”

Sí, una Puta es una mujer que vende aquello que se le ha sido otorgado de manera libre, su cuerpo, con todo lo que éste conlleva en sí, su mente y su alma, para poder sobrevivir, pero lo hace bajo el yugo de un proxeneta. Si no es así, es una mujer que disfruta con su cuerpo, y éste no es el caso.

Sí, la Humanidad vive una verdadera “Puta Vida”. Desde que nace vende su mente a un sistema educacional que le fuerza a aceptar unas normas de pensamiento y a seguirlas tal y como se estipula. Si no las sigues, no entras dentro del sistema educativo. Incluso el que pretende marcar la diferencia no es aceptado a no ser que eso sea permitido por ese filtro ajustado por aquellos que mecen la cuna.



Y, entonces, te marcan una edad, una edad en la que pareciera que la Libertad llegara a nuestra vida, esa mayoría de edad en la que te independizas de los adultos o tutores, en la que pareciera que las cadenas que te privan de hacer lo que te dé la gana se soltaran. Ya eres adulto, ya puedes conducir un vehículo y beber alcohol, y otras series de posibilidades a las que al individuo se le había privado y que ahora, como si el Mundo fuera Libertad, se abren ante sí. Pero no. No es así. Ahora formas parte de ese número de individuos que deben cumplir con esos Pagos a Terceros.

No es que antes no se cumpliera. Se cumplía, pero ahora ya no hay excusa. Ahora debes levantarte todos los días para explotar tu cuerpo, tu mente y tu alma al servicio de ese proxeneta disfrazado de democracia, de sistema, de gobierno, de dictadura, de esa increíble e invisible cadena que te colocan al nacer y que te acompaña hasta que mueres, porque, hasta la Santa Muerte, así como la Santa Vida, tiene un Enorme Precio en esta Ilógica, absurda e inevitable PUTA VIDA.