Entrada publicada el 4 de mayo de 2012 y actualizada el 21 de abril de 2018





Hace varias noches que me despierto sobresaltada por los sueños que tengo. Son tan reales que provocan la interrupción de mi mundo subconsciente. Alguno de ellos son temores que suceden en la realidad y que no puedo evitar sentir miedo a que me ocurra. Esto es algo de lo más normal en todo ser vivo, incluso en otros animales no humanos. ¿Pero estaba viviendo realmente lo que soñaba o era producto de mi mente?


¿Y si pudiéramos viajar a través de una onda no visible sin nosotros tan siquiera darnos cuenta de ello? Muchas veces ocurre que pensamos en alguien y al momento recibimos una llamada, mensaje o noticia de ésa misma persona. ¿Existe realmente la telepatía? Aunque yo prefiero exponer la siguiente pregunta, ¿realmente no existe la telepatía?



Pero yo me cuestiono algo diferente: Si una imagen puede ser capturada a través de una óptica insertada en una cámara fotográfica, y puede luego ser enviada a través de satélite a miles y miles de kilómetros de distancia, si una palabra puede también ser enviada, ¿por qué los pensamientos e ideas, incluso el propio espíritu, no pueden hacer lo mismo?

 

 






Mi teoría consiste en la creencia de que existen dimensiones paralelas de espacio y tiempo. ¿Por qué ha de existir tan sólo el momento en el que vivimos y el lugar en el que estamos? ¿Y si, al igual que nosotros estamos aquí, existiera otra dimensión con otro momento, ya bien sea futuro o pasado? ¿Cómo puede ser que hayan personas que puedan predecir lo que vaya a ocurrir? O el llamado efecto “Dejà vu“…


¿Por qué el ser humano se niega a ver más allá de lo que la vista objetiva le permite? ¿Y si existiera el famoso “tercer ojo“? Puede que al nacer lo desarrollemos pero si no se motiva, puede quedar bloqueado o desuso. Puede que interese que no se vea más allá de lo que alcanzamos a ver. Es como cuando se descubrió que La Tierra era redonda. Si nos paramos a pensar, si el Hombre no hubiera salido de la órbita terrestre, y nos dijeran eso, no nos lo creeríamos. ¿Cómo va a ser el planeta redondo? Entonces nos caeríamos. Pero apareció un hombre que estaba bajo un árbol y al ver caer una manzana dedujo que debía de haber un mecanismo que empujara al fruto a no volver hacia arriba sino que le atrajera hacia el suelo. No siempre es más cierto lo que nuestros ojos humanos perciben que lo que nuestro instinto o intelecto intuye. ¿Cómo pueden haber animales que presientan lo que va a ocurrir? Yo creo que es porque el ser humano es el único animal que ha perdido el instinto primario, se ha olvidado de lo que siente, de lo que percibe, simplemente actúa. Muchas madres no saben qué hacer cuando tienen a su hij@ en brazos. El ser humano ha dejado de ser puro instinto para convertirse en un ser vacío, sin impulsos propios, viviendo una vida ya escrita. En la sociedad actual, a diferencia de la Antigua Grecia, con sus grandes filósofos, todo aquello que no coincide con la mayoría de ideas está carente de verdad. Muchos sabios, científicos, artistas llamados “estrambóticos” o simplemente “raros” por su forma de ver la vida, han creado grandes obras de arte, grandes avances científicos y han aportado al ser humano una nueva forma de vivir.





¿Quién es el “raro”? ¿El que sigue las tendencias y al resto de la Humanidad o el que sigue sus Instintos y ve más allá de lo que el ojo humano percibe? Y cuando soñamos…¿es real o no lo que sentimos? ¿Por qué muchas veces nos sobresaltamos ante una caída en el sueño o lloramos o reímos mientras soñamos? ¿Por qué ha de ser más real el mundo consciente que el mundo subconsciente o inconsciente? ¿Dónde está la diferencia? 

Es como cuando se dice “soñar despierto“. ¿Y si cuando esto nos ocurre es porque nuestra mente ha entrado en otra dimensión de espacio y tiempo y ha captado lo que en ella había? 




“Yo prefiero no cerrar alternativas, ni dejar de pensar o cuestionar aquello que por defecto los demás olvidan”