Domingo, 15 de marzo de 2020

En varias ocasiones referí que las redes sociales no ayudan y que no iba a continuar en ellas. Y es cierto, no ayudan, no como deberían.

Las redes sociales están para controlar y conocer cómo pensamos y actuamos, pero no nos permiten ir más allá o, en el caso de querer hacerlo, limitan ese alcance.

En el inicio de una grave pandemia en la que nos hallamos, la cual aparece en NIHIL, mi Manuscrito escrito en el año 2010, me encuentro que todo el tiempo usado en la red social Twitter para avisar a la Humanidad, desde 2015, ha sido completamente en balde, a excepción, claro, de quienes sí han sabido lucrarse de ello porque han usado las ideas expuestas como si fueran propias de ellos. Yo sabía que sería así, y si así ha sido es porque…

“SIEMPRE FUE LO QUE FUE”

Sin embargo, absolutamente nada de lo que ellos han manifestado ha logrado concretarse, sino que han estado lucrándose sin aportar lo que realmente es necesario. Al contrario de esto, aquello que yo avisaba está ocurriendo tal y cómo escribí.

Así pues, las redes sociales son un fraude completo. Sólo sirven como pasatiempo o como forma de alcanzar una distancia mayor a la que se dispone, pero no sirven para lo que realmente importa, no desde hace varios años.

Iba a mostrar que avisé en mi cuenta de Twitter acerca del coronavirus. Lo hice en la primera semana del mes de enero de 2020, a través de una entrada publicada en noviembre de 2019 en mi web VisionerWriter del Manuscrito PROPHETIA escrito en 2013. Sin embargo, apenas tuvo relevancia. Lo cierto es que todo este tiempo en Twitter no ha servido absolutamente más que para perder eso, el Tiempo. Porque todo lo que escribí entre los años 2010 y 2013 está ocurriendo, y llevo desde 2015 avisando en la red social.

Me he cansado, de perder el Tiempo y de que otros no sean capaces de mejorar el Planeta y la Humanidad. Ya no se tratan de políticos o de personajes que poseen poder, sino que se trata de esta ilógica Humanidad que cree ser consciente de lo que ocurre pero que sigue prefiriendo el puntero láser que les mantiene distraídos. Y no sólo eso, sino que siguen creyendo que unas ideologías o políticas son mejores que otras. Por no hablar de la vergonzosa y falta de privacidad que existe en Twitter. Sí, nunca antes había visto cómo el publicar en una red social permitía a otros el acceder a tu vida privada como me ha ocurrido en esta red social.

Y continuaba en Twitter, incluso habiendo prometido a seres queridos que no continuaría, porque sabía lo que iba a ocurrir con respecto al planeta y quería ayudar. Pero la humanidad sólo entiende de dinero y de usurpar lo que no le pertenece, que no es lo mismo que tomar ideas ajenas en pro de estas mismas ideas sin la búsqueda de beneficio económico en ello.

Esta entrada fue publicada el 5 de noviembre de 2019, una entrada que pertenece al tercer Manuscrito PROPHETIA, y en él ya especificaba perfectamente los síntomas y daños colaterales del coronavirus:

Pero no sólo en PROPHETIA se mostraba, sino que en NIHIL, el primer Manuscrito, ya se especificaba perfectamente lo que iba a ocurrir en un futuro, el cual se ha convertido en presente. Es decir, aquello que fue escrito entre los años 2010 y 2013, se ha cumplido.

“Todo empezó con La Muerte del Mundo Vegetal. Ahora entiendo lo de los avisos. La gran pérdida de masa forestal sufrida en varios bosques y selvas del Planeta, entre ellos el Amazonas y las selvas de parte de Indonesia, provocaron un gran aumento de la contaminación atmosférica y un colapso en la producción mundial de algunas especies vegetales que dejaron de cumplir con sus funciones principales, tornándose en contra y produciéndose una nueva enfermedad de las plantas. Unas a otras comenzaron a infectarse de una nueva plaga, apenas visible, pero mortal si no se detenía a tiempo. Además, se propagaba a través de los pájaros y demás animales que subsistían gracias al mundo vegetal, creando una Gran Alarma Mundial. Incluso los invernaderos no pudieron detenerla. Fue un Gran Desastre, mayor incluso que La Crisis del 2.010, porque detuvo los mercados agrícolas e incluso provocó una crítica quiebra en los mercados financieros. La bolsa cayó, se desplomó, y toda inversión se centró en las investigaciones por encontrar una cura contra aquella Nueva Plaga, una Plaga que nosotros mismos, con nuestra Codicia, habíamos creado al destruir aquello que nos permitía vivir.”

NIHIL, Suen K. Gift

Estuve avisando del punto de inflexión. Di incluso las fechas exactas de cuándo iban a ocurrir los desastres medioambientales y sociales, todo ello en vano. Sí, tantos seguidores, tanto internet, y todo este Mal no ha podido evitarse ni aún avisándolo.

Y es que nadie quiere oír la palabra PROFECÍA. Sí, la dices y nadie parece haberla escuchado. Y en Twitter todo son “Cuquipalabras”, como digo yo. Todo el mundo se ama y se ayuda, o todo lo contrario. Pero nadie cree en Profecías, no si éstas no son manifestadas por famosos o por personajes que saben camelar la cámara.

Da igual que aportes pruebas en tiempo y espacio; el 99% de las personas no aceptan ese término.

Sin embargo, lo que está ocurriendo actualmente es eso, una PROFECÍA:


<<Y cuando el gran bosque haya sido eliminado, El Mal Verde iniciará su proceso de reacción>>

¿Y qué es el “Mal Verde”? El Mal Verde es la misma Naturaleza rebelándose contra la Humanidad. De ahí que sólo ataque a seres humanos, además de ser producto de la experimentación en laboratorio de un gen vegetal unido a componentes sanguíneos humanos, una verdadera aberración del cruce de las especies vivas del planeta:

Sí, queridos humanos, habéis permitido que el sistema linfático del Planeta, que son los grandes bosques, como la Amazonia, Indonesia y Australia, entre otros, hayan sido asesinados. Todo el mundo usa las redes sociales para subir vídeos e imágenes y decir lo mucho que sienten lo que ocurre, e incluso los famosos son capaces de usar esa tragedia para demostrar que son unos privilegiados sobre el resto ya que ellos sí pueden donar grandes cantidades de dinero, las cuales no servirán para realmente evitar o ayudar en el desastre sino que servirán para beneficiar al fisco o a esas fundaciones y organizaciones que dicen luchar por el planeta y por los derechos de los animales. Claro, por eso en África ya hay varias especies animales extinguidas, al igual que en otras zonas del planeta.

Y así estamos en la segunda década del siglo XXI, con una terrible pandemia, con mayor contaminación y con una gran diferencia social mundial.

Y dicen que quien avisa no es Traidor.

Así que…