JUEVES 23 ABRIL DE 2020

Tiempo. Nos han robado el Tiempo. Porque hay quien dice que “El Tiempo es Oro”, y en este Planeta la Avaricia es la premisa “Number One”.

Y el Espacio. También nos han robado el Espacio. Porque ahora nos quieren tener como se tiene a un producto en una cadena de trabajo, a la distancia precisa para su posterior embalaje.

Sí. No sólo somos gallinas ponedoras de huevos de oro con diferente etiquetado (hay las gallinas que viven en Libertad, pasando por las que lo están menos, hasta llegar a las enjauladas). Pero el huevo de oro se lo quedan ellos. Nosotros a ir cacareando y pensando que si tenemos alas es porque podemos volar 🙂🙃

Y el otro día recordaba una película, “Demolition Man”. Y por ahí vamos, por un Sistema que busca ser “Perfecto”, en el que, mucho cuidado con lo que dices y haces que te ponen una multa. En el que ese “Mundo Perfecto” es sólo para los Privilegiados. El resto a vivir en la sombra, comiendo comida basura. Porque… ¿por qué la mayoría de productos no son ecológicos? Es decir, vas a comprar y ves el apartado de productos ecológicos y el apartado que no lo es. Y entonces te preguntas ¿por qué venden un producto que no es ecológico si puede serlo? Pero la verdadera pregunta es: ¿Realmente pueden existir productos ecológicos y libres de tóxicos en un Planeta en el que el aire, el agua y la tierra están polucionados?

Y claro, estamos viviendo una “Paranoia” en el que la gente obedece hasta el punto de no cuestionar lo siguiente:

”Tenemos ríos contaminados; aviones que fumigan extrañas marcas en el cielo, los denominados chemtrails; animales engordados químicamente e hinchados a antibióticos, cuando luego te dicen los sanitarios que no te automediques y que no hay que abusar de los antibióticos, y lo más importante de todo: si el coronavirus afecta a las vías respiratorias, no poneros mascarillas. No. Mejor no respiréis, y así ni os infectáis ni infectáis a otros.

Sí. Así tal cual. Porque vivimos en un ambiente más peligroso que el de los virus y bacterias. Vivimos en una completa y absurda película en la que la gente obedece y agradece que les den una ayuda económica mísera y ridícula.

Y puestos a hablar de contagios, las transmisiones sexuales son lo más. Así que, a ponerse el casco de “Demolition Man”, que no podemos estar cerca y la distancia es primordial en este Idiota Estado Mundial de “No toques esto” “No digas aquello”.

Llevo una retahíla de películas desde que estoy confinada en mi piso que van desde The Vanishing hasta Vivarium

No todas son de ese estilo, también hay comedia y otras, pero esas que he mencionado son bastante interesantes en cuanto al género humano.

Y ahí andaba yo, entre “Demolition Man”, otras películas de ficción y la realidad que se nos está imponiendo. Soy la única persona que va a comprar sin mascarilla. Y la gente me mira. Y yo respiro tan Feliz…

Y tanto andaba yo razonando que he llegado a la conclusión de que incluso las revoluciones en la calle son parte también de alguna producción cinematográfica, porque si hay un problema, y siempre se lucha contra los mismos, en este caso, contra policías y agentes de la ley, y se queman mobiliario urbano y otros… y el problema continúa… ¿Por qué se sigue haciendo lo mismo? Es como ir cortando las malas hierbas sin arrancarlas.

En fin, que estamos viviendo una verdadera película que podríamos titular como…

No me toques que no te hablo y Aquí todos estamos volando sobre el nido del cuco

Y si se analiza la situación actual, es la misma que la del siglo pasado, sólo que ahora los campos de concentración son a nivel mundial y los culpables se han duplicado. Es lo que ocurre cuando quienes se benefician de ello siguen haciéndolo sin que nadie lo haya evitado