DOMINGO 3 DE ENERO DE 2021

Son las 11’30 de la mañana del primer domingo del año 2021. El sol ilumina mi habitación. Estoy escribiendo una biografía, la misma biografía que empecé hace unos meses y que me ha inspirado en algunos de mis escritos. Es la historia de una mujer que desde su infancia sintió la gran necesidad de ser una defensora de los inocentes. Desde niña pudo sentir la crueldad que existía contra seres vivos tan bellos como los perros y los gatos. Habrá quien o quienes no piensen igual, quienes no sientan la más mínima simpatía por ellos, pero lo que es cierto es que quienes han conocido el amor, la nobleza y la compañía de perros y gatos no pueden olvidarla.

Para mí es un honor que una mujer, muy conocida en mi ciudad por los años que lleva dedicados a salvar perros y gatos, me haya pedido que escriba su biografía, porque cada vez que leo parte de su vida entiendo más acerca de esta humanidad. Y es que ella vivió en primera persona la Revolución de 1968. Ella explica perfectamente el miedo que sintió, cómo la violencia imperaba el panorama, cómo se mataban los unos los otros, cómo no disponían de alimentos ni de suministros como la gasolina para poder viajar. Gracias a alguien que se sacrificó por ella y su familia pudieron viajar de manera nada fácil hacia la ciudad que hoy en día nos ha conectado. De momento prefiero que ella permanezca en el anonimato hasta que su biografía esté terminada.

La conocí hace años, cuando empecé mi Proyecto Solidario, un proyecto que tenía como prioridad ayudar a aquellos que parecían pasar desapercibidos por la sociedad. Entonces mi nombre como escritora era Suen Gift. El Proyecto se inició en el año 2011 y me permitió conocer desde dentro el mundo de las protectoras de animales y el mundo de unos bellos seres como son las personas con Síndrome de Down. Las personas con Síndrome de Down son sinceros, sensibles y se esfuerzan en mejorar. Fueron capaces de hacerme una entrevista en la radio, claro está que no tienen la misma fluidez lingüística que nosotros pero su aura es tan bella que es lo que menos importa. Creo que la humanidad debería aprender de ellos porque el cromosoma que nos diferencia no es lo que importa sino el comportamiento, y a la vista está que la humanidad no lo está haciendo bien desde hace mucho tiempo.

Y las protectoras de animales… ¿Habéis estado en alguna? Las protectoras, en su mayoría, están dirigidas por personas que se ofrecen voluntarias pero el número de animales abandonados es tan grande que las protectoras se hallan saturadas y sin recursos, tanto económicos como sociales, para poder dar una vida digna a unos animales que llegan a ser sacrificados porque existen leyes que así lo determinan. Vivimos en un Sistema mundial que mantiene a criminales pero elimina a inocentes. Cuando llegas a una protectora tu vida cambia. Tu percepción de la realidad cambia. Todo ello cambia si posees sentido y sensibilidad.

Voluntaria de Protectora

Escribir la biografía de una mujer que consiguió salvar muchas vidas a base de sacrificio y de no tener recursos económicos para ello, yendo a comercios para que le dieran pan y sobras y así alimentar a los perros y gatos que nadie quería es para mí un regalo. Ella nació en Francia y vivió la revolución del 68. Y aquí estoy yo, leyendo algo que pasó el siglo pasado, para luego leer lo que ocurre actualmente en la humanidad y entender que no hemos cambiado nada. Que la humanidad sigue odiándose, sigue cometiendo los mismos fallos y, como siempre, siguen sufriendo los que son olvidados, porque la pobreza no se ha erradicado, las diferencias sociales van en aumento y la ciencia sigue jugando con los seres vivos en pro del beneficio propio, no para mejorarla, porque incluso una rata es tratada como un ser que merece ser usada para laboratorio cuando yo diría que la Naturaleza es lo suficientemente inteligente como para darnos las respuestas a nuestras dudas sin tener que manipular ni torturar seres vivos inocentes.

Creo que la mejor manera de empezar este nuevo año es haciéndolo con quienes importan, con esos seres olvidados o no valorados, con esos seres que brillan, aunque sus cromosomas no sean los establecidos, aunque se desplacen a cuatro patas, pero que siempre están cuando les necesitas o cuando nunca esperas que estén. La vida es maravillosa, ¿no creéis?